Procastinación, parálisis y nunca sentirte preparad@ siendo PAS – Maria Gómez

Lo escucho y me olvido, lo veo y lo recuerdo, lo hago y lo entiendo.

Confucio

Cuando fui a las jornadas de la Alta Sensibilidad en Murcia me pasó algo que se me quedó grabado en la memoria por la ternura que me produjo.

En uno de los descansos entre actividades una mujer me contó que ella tenía una amiga PAS que estaba “muy metida en sí misma” y por eso la había dicho que le vendría bien que viniese a estas jornadas y empezase a conocer a otra gente parecida a ella.

Yo la pregunté que a qué se dedicaba la amiga puesto que me dijo que casi no salía de casa ni se relacionaba apenas con nadie y la mujer me dijo que se dedicaba “a sus cosas”.

Y la entendí.

La entendí bien antes de que me detallase que era una persona que se dedicaba a estudiarse a sí misma, a leer, a hacer cursos de desarrollo personal…pero sin sacarle mucho provecho en realidad.

Algunas PAS (y recalco lo de algunas porque a muchas otras no os sucede esto) tenemos el problema de no sentirnos nunca preparad@s.

De sentir que nunca acabamos de saber lo suficiente para poder adentrarnos en la vida, para vivir como un adulto en condiciones, como si estuviésemos en una búsqueda perpetua de ese ansiado manual para la vida que otras personas parecen haber sacado de algún lado que desconocemos.

Algunas PAS somos el sueño cumplido de toda esa gente que da cursos sobre mil temáticas online, porque siempre hay algún (¡muchos¡) cursos interesantes que podemos hacer y que nos pueden preparar mejor para vivir.

No necesitamos drogas sintéticas, porque el conocimiento nos da ese colocón mental que buscamos.

A cada nuevo descubrimiento sobre nosotros mismos, sobre nuestra vida, sobre el mundo, sentimos una descarga de adrenalina que nos deja con ganas de más.

Y esto no es malo en sí. Puede ser muy bueno de hecho, si sabes cómo utilizarlo.

Pero cuidado, porque el conocimiento solo es poder si lo pones en práctica, si no, puede convertirse en un laberinto, por el que andas y andas y recopilas teorías e información sobre ti mism@, pero del que no sabes cómo salir.

Y es que en todo este asunto hay algo muy importante que es que el conocimiento nos da una sensación de SEGURIDAD.

Y esto a algún@s nos atrae mucho, porque ya de por sí, nos sentimos inseguros en un mundo que no va mucho con nuestra forma natural de ser.

Pero es una falsa seguridad porque por mucho que conozcas y que sepas, como humano nunca puedes estar a salvo del todo ni puedes estar preparado para todo.

Y al final la mente te sirve para aprender, sí, pero es en realidad la Vida la que te enseña

Así que lo más importante es que veas si esos conocimientos, todo ese desarrollo personal te está sirviendo para estar más en la vida, o si por el contrario lo utilizas para evadirte de lo desagradable que inevitablemente nos trae a todos esta aventura fascinante a la que llamamos Vida.

Tienes que ver si esos conocimientos te acercan a la vida que quieres o si te mantienen suspendido en un limbo de ideas que no llegas a concretar.

Y bueno, que si te sucede esto de quedarte en la mente no te juzgo para nada, vaya. Yo soy la primera que he sido una rata de biblioteca persona muy estudiosa, porque aparte de ser muy curiosa que es algo que está muy bien, me daba angustia vivir sin saber antes exactamente que tenía que hacer.

Y sigo leyendo mucho y aprendiendo. En ningún momento te digo que dejes de indagar en ti mism@ y de aprender, claro que no.

Pero no te quedes en el pensamiento, en la preparación continua, en una acumulación de saberes que no te lleven a la acción, al mundo fuera de la cabeza, que es donde suceden las cosas.

Porque si te quedas en los pensamientos, los sueños languidecen, y se quedan ahí en el cajón de las ideas grandiosas, de lo que nunca llevas a la práctica, porque aún no es el momento adecuado. Y es un círculo vicioso.

Porque claro, otro gran problema es que cuanto más sabes más crees que no sabes y viceversa. Y así puedes caer en la parálisis permanente de saber cada vez más, y necesitas saber aún más para tomar acción.

Y miras a otra gente (que precisamente porque TÚ sabes mucho, sabes que no saben nada) y los ves haciendo un trabajo, proyecto o lo que sea que tu podrías hacer mil veces mejor si salieras de tu mente y te pusieras a ello.

Les ves llevando una vida que envidias y que tú podrías estar llevando si te lanzases a actuar.

Pero buscas sentirte segur@. Así que te quedas observando desde las gradas.

Y esa inseguridad interior la intentas acallar con más información. Y dicen que el saber no ocupa lugar. Pero si, sí que ocupa.

Y no me refiero a las interminables estanterías con libros que tenemos algun@s en casa.

Me refiero a que, si no sacas lo que llevas dentro, eso empieza a crecerte por dentro y a comerse tus sueños que nunca se ven materializados.  

Y la vida en la cabeza lo mismo no es vida. Una vida pensada no es una vida vivida. A veces la gente hiper-racional, estamos tan en la mente, que no saben diferenciar una cosa de la otra.

Y también el no hacer las cosas hasta que estés preparado tiene otra gran trampa que es que no vas a estar verdaderamente preparado hasta que tomes acción en la realidad.

Así que puedes eternizarte en un bucle de procastinación y de chutes de desarrollo personal pero sin materializar las cosas que son importantes para ti.

Y mira, lo mismo es mejor que te zambullas en la vida.

Si, como el que se tira de una vez en la parte honda de una piscina en vez de seguir leyendo manuales sobre dar la brazada perfecta.

Y que te des la oportunidad de ver que sí, sí que sabes nadar.

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Artículo originalmente escrito en: https://mariagomezpsicologia.com/procastinacion-paralisis-y-nunca-sentirte-preparad-siendo-pas/

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