¿Sabes cuál es el punto crucial en tu camino de desarrollo personal siendo PAS? – Maria Gómez

La recompensa por la conformidad es gustarle a todo el mundo menos a ti.

Rita Mae Brown

Tenía unos 6 o 7 años y estaba en el recreo del patio de mi colegio. Miraba a otros niños de mi edad y pensaba que a mí no me hacían gracia las mismas cosas que a ellos. No sabía por qué exactamente pero ya me empezaba a ver diferente a la gente que me rodeaba.

Recuerdo también estar en la cama con esa misma edad y pensar a menudo a donde irían las personas cuando mueren a pesar de no habérseme muerto nadie hasta que tuve quince años.

Ahora echando la vista atrás y entendiendo quién soy y quién era entonces (porque la manera de funcionar es la misma desde que nacemos hasta que morimos) veo que simplemente tenía estos típicos pensamientos y conductas que tienen muchos niñ@s con alta sensibilidad o altas capacidades.

Estos mismos pensamientos y percepciones que al expresarlos en voz alta se topan a menudo con un mundo de adultos que intentan cortarles las alas porque a esas edades (ni a ninguna a ser posible) hay que pensar en esas cosas profundas.

Y es tan sumamente fácil que interioricen como una verdad absoluta que ell@s son el problema, que hay algo malo en ellos (que se tirarán años y años en descubrir qué es) y que tienen que ser como los demás.

Así que, para much@s en la adolescencia, que es una etapa donde el ser diferente de verdad se nos hace insoportable y doloroso, empezamos un camino personal de descubrimiento de nosotr@s mism@s.

Otr@s empiezan esta búsqueda un poco más tarde, cuando la continua insatisfacción y el vacío interior te persiguen vayas donde vayas. Y no. No hace falta que tengas trastornos, ni problemas psicológicos, ni nada de eso. No.

Así que puede que vayas al psicólogo o empieces a leer libros de desarrollo personal y psicología porque necesitas entender quién eres y lo que te pasa y por qué no puedes vivir como los demás que parecen que tienen una especie de manual para la vida, que a ti no te han dado.

Y claro, te empiezas a topar con un sistema y con una mayoría de gente que tampoco entiende cómo eres y que patologiza muchas de tus manifestaciones naturales y normales.

Y no encuentras respuestas que te dejen del todo satisfech@. Y a veces, eso te puede hacer pensar que te pasa algo realmente malo, o que estás muy dañado, porque tienes que seguir buscando y buscando…

Y llega un punto clave para muchos en este camino de descubrimiento personal donde te das cuenta de que no hay nada malo en ti. Nunca lo hubo en realidad.

Y dejas esa lucha contra ti mismo, contra quién eres, contra tu alta sensibilidad y pasas a entenderte de verdad, a aceptarte, a abrazar esas partes de ti que has rechazado anteriormente.

A ver, no eres perfect@, claro, tienes que aprender a gestionar algunas cosas…pero ya sabes que no hay nada en ti secreto y oscuro que esté mal. Que no eres “demasiado” nada.

No es que se acaben los problemas porque la vida siempre tiene sus retos, pero entiendes que no tienes que luchar ya más nunca contra ti mism@. Ahora la cosa va más de reconciliarse con quién siempre has sido, que por cierto, no lo elegiste, te vino dado así.

Y eso te libera. Y te re-encuentras con ese niño o niña que llevas dentro y por fin le dices que no tiene nada de malo y que tienen derecho a existir tal y como fue creado.

Y sigues trabajando en ti mism@ (porque hay personas que somos así y que siempre buscamos estar “refinándonos” a nosotros mismos) pero ya sin esa urgencia, sin esa angustia de tener que encontrar esas respuestas que te digan “eso” que está mal en ti para curarlo, para arreglarlo.

Y ahí, y solo ahí, es cuando (algunas cosas que ya has trabajado en ti) sí que te ayudan.

Y aprendes a utilizar la psicología y el desarrollo personal como armas para acercarte a quién eres realmente y no como herramientas que te ayudan a representar el papel de alguien que otros decidieron que fueses.

Y dejas de castigarte por ser cómo eres y empiezas a dejarte un poco en paz en algunas cosas.

Y dejas de intentar arreglar partes de ti que nunca estuvieron rotas.

Y ahí es cuando empiezas a encontrar un poco la paz que has estado buscando todos estos años y que te era tan esquiva. Y te entra una especie de urgencia por recuperar el tiempo que consideras perdido, y por cuidar de ti mismo, ahora sí, como el adulto que siempre necesitaste.

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Si quieres que te eche una mano puedes escribirme un mail a mariagomezpsicologia@gmail.com y me cuentas tu caso.

Te espero en los comentarios.

Artículo originalmente escrito en: https://mariagomezpsicologia.com/sabes-cual-es-el-punto-crucial-en-tu-camino-de-desarrollo-personal-siendo-pas/

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