La sensibilidad no es otra cosa que la capacidad que tenemos los seres vivos de percibir a través de nuestros sentidos el mundo en el que habitamos y la manera como las procesamos; así como, las diversas emociones que se generan por nuestros pensamientos tales como: amor, odio, desprecio, ternura, afecto, entre otras. Aun cuando todos los seres vivos somos sensibles, existe un 2% de la población mundial que manifiesta una sensibilidad más acentuada, a las que se les ha denominado Personas Altamente Sensibles de acuerdo a la Dra. Elaine Aron, la primera en advertir este rasgo.
Este rasgo de personalidad, no es ni bueno ni malo, sólo indica una distinción en la personalidad, como lo sería el tener el pelo rubio o los pies grandes. En general las personas altamente sensibles somos muy intuitivas, observadoras, creativas, reflexivas, detallistas, con una gran capacidad de percibir las emociones de los demás en todos sus matices, lo que nos hace ser empáticos con personas y animales, pero a su vez provoca el sentirnos más afectados y heridos ante determinadas cosas y estímulos que el resto de personas. Esto indica que el sistema nervioso de las personas altamente sensibles o (PAS) es más refractario, es decir, percibimos sutilezas y detalles de nuestro ambiente que para el resto de la población son imperceptibles, es como si pudiéramos escanear los lugares, personas, ambientes y captar todos los estímulos sean auditivos, visuales, olfativos, táctiles y del gusto, además de los emocionales de los demás, lo que a la larga, nos hace nos hace mayormente vulnerables y propensos a sobre estimularnos. Al captar y procesar con más profundidad todas estas sutilezas tenemos una mayor tendencia a sentirnos abrumados y ansiosos a veces sin saber el por qué nos sentimos así de manera que nos fatigamos y estresamos con facilidad por lo cual necesitamos períodos de quietud y silencio para poder reponernos y recargar las pilas. Esta “impuesta soledad”, en ocasiones, nos aleja y aísla de los demás ya que no nos sentimos integrados o que no encajamos en el medio que nos rodea, lo que nos hace conjeturar que existe algo malo, defectuoso en uno que nos hace diferentes de los demás.
La Dra. Elaine N. Aron fue quién investigó por primera vez el fenómeno de las personas altamente sensibles y plasmó sus hallazgos en el libro “El don de la sensibilidad” donde señala que 1 de cada 5 personas contienen rasgos de este tipo. Si has descubierto que eres una persona altamente sensible, seguramente ahora todo empieza a cobrar sentido. Has encontrado la pieza al rompecabezas que te faltaba para entender por qué eres así. Ahora entiendes porque no te gustan los ambientes ruidosos, o estar demasiado tiempo en sitios muy concurridos, por qué eres tan delicado a ciertos olores o no soportas ciertas
texturas en contacto con tu piel.
También puede ser que ahora sepas porque te sientes cansado de estar mucho con la gente, y necesitas esos períodos de descanso en ambientes silenciosos para dedicarte a ti mismo, aun a costa de sentirte incomprendido, lo que hace que te aísles. Nuestro problema, es que parecemos esponjas, absorbemos de manera inconsciente montones de información sensorial y emocional de lo que nos rodea de manera intensa, por lo que nos saturamos con mayor facilidad. Es vital contar con herramientas que nos permitan liberarnos de todo aquello que vamos recogiendo para evitar ser un recipiente donde se vierta todo lo negativo de los demás y drenar todo aquello que nos sobra y que muchas veces ni siquiera nos pertenece.
Estos son algunos disparadores para darte cuenta que necesitas un tiempo para tú:
Cuando te sientes sobrepasado o abrumado puedes experimentar:
Aprender a canalizar de forma adecuada tu alta sensibilidad, evita que el cuerpo te mande
la factura.
¿Qué puedes hacer para recuperar el equilibrio interno?
Elige aceptarte cómo eres y descubre el maravilloso don que tienes. Aprende a cuidarte y sonríe por ser cómo eres. Vale la pena. Siéntete en libertad de compartirme cómo te sientes ahora que te has descubierto como un PAS.
Si te cuesta trabajo aceptarte cómo eres, contáctame y podemos trabajarlo con EFT.