
¿Tienes épocas en las que te cuesta dormir bien? ¿Sufres insomnio y ya no sabes qué hacer? Hay información útil sobre higiene del sueño, pero en este post quiero hablarte además del posible origen de tu dificultad para dormir. ¿Te atreves a investigarlo?
Te doy la bienvenida a este nueva entrega del podcast Mente, ¡déjame vivir!
Puedes leer todo el artículo, y después escuchar el episodio directamente pulsando justo aquí abajo, en el botón naranja donde dice «Reproducir». También lo encontrarás en Spotify y Itunes.
Lo primero que has de saber respecto a tu insomnio es si hay un origen médico que justifique tu insomnio. Si es algo que te acompaña desde hace tiempo, es conveniente que sea revisado por un médico. Hay temas endocrinos y digestivos que pueden afectar a la calidad del sueño.
En este post te voy a hablar de ese insomnio producido por preocupaciones y situaciones que hacen que tu mente esté más hiperactiva que de costumbre.
En realidad, había sacado la conclusión de que mostrar mis sentimientos era “peligroso”. Así que mi mente se había acostumbrado a ser muy reflexiva, mezclar pensamientos del pasado con predicciones del futuro, imaginar lo que los demás podían estar pensando, cómo reaccionarían… En realidad, ser muy mental era una máscara que me alejaba del dolor que me producía sentir mis emociones.
¿Y qué emociones eran esas que tanto temía? Es muy posible que algunas te suenen: miedo a ser criticado, rabia por sentirme diferente, tristeza por no poder disfrutar como los demás, miedo a la soledad…
Este patrón “muy mental” desembocó, unos años después, en varias etapas de insomnio y ansiedad. Si te identificas como una persona muy mental, es posible que conozcas de cerca de lo que estoy hablando.
Son muchas las personas que tienen, de forma recurrente, problemas para dormir. La mayoría de mis clientes tienen dificultad para dormir y frenar su mente. Lo más curioso es que, en un principio, no le dan importancia al hecho de dormir mal.
Nos pasa a todos; tendemos a acostumbrarnos y aceptamos como normales situaciones que no lo son. Tener, durante más de unos días, dificultad para conciliar el sueño, o despertarse demasiado pronto, no es normal.
Tu cuerpo necesita descansar, para recuperar su energía y regenerarse tras el desgaste de todo el día. La calidad del sueño incide directamente en la calidad de tu vida. Y viceversa: cuanta más calidad de vida tengas, mejor dormirás.
Lo primero que debemos conocer son algunas pautas que pueden ayudarnos a dormir mejor. Sobre todo es importante que detectes si estás haciendo algo que dificulta ese descanso que necesites. Es muy posible que no solucione tu insomnio, pero es seguro que te ayudarán a conectar contigo y con tu problema desde una actitud mucho más constructiva que la estrategia de dejar pasar los días. Tener la sensación de que no puedes hacer para tu insomnio lo incremente aún más, ya que facilita que aparezca, al acostarte, el miedo a no dormir.
Si tu mente está muy activa durante el día, y no ha tenido períodos de descanso, es muy posible que llegues a acostarte con más revoluciones de las necesarias. Aplicar estas ideas de higiene del sueño te ayudará a ir bajando revoluciones. Sin embargo, no olvides que es imperativo que detectes por qué vives con tanta hiperactividad mental, y por qué te cuesta tanto introducir cambios en tu vida para resolver este tema. Más adelante comentaremos esto.
Es normal tener épocas de más preocupación, estrés, y que algún día nos cueste más dormir. De hecho, no es bueno preocuparse por ello. Sin embargo, enlazar días y días durmiendo mal no es normal.
Cuando esto ocurre, llega un momento en que, inconscientemente, tomamos una decisión:
Son dos estrategias parecidas, pero con una importantísima diferencia. El conformismo nos mantiene en la misma situación, esperando a que la solución llegue de afuera. Sin embargo, la aceptación nos hace ser conscientes del reto, entender las repercusiones, y buscar la solución, sabiendo que está en nuestras manos, y en nuestra mente, poder hacer algo para resolver la causa de ese insomnio.
Yo estuve mucho tiempo utilizando la estrategia, inconsciente, del conformismo. Empecé por tomar infusiones, escuchar relajaciones guiadas y, por último, tomar pastillas para dormir. Me había conformado con que el insomnio formara parte de esa época de mi vida. Entendía que el motivo de mi insomnio era que estaba más estresado, que yo era una persona muy nerviosa, y que era “normal” que tuviese épocas así. Por ello, buscaba soluciones fuera de mí; pensaba que lo único que podía hacer era esperar a que los problemas de mi vida se fuesen resolviendo poco a poco, y confiar en que las pastillas hiciesen su efecto.
Una vez que aceptas que tu dificultad para dormir es un problema que necesita de tu implicación para ser resuelto, lo primero es encontrar lo que podríamos llamar “el mensaje” de ese insomnio.
Cada síntoma que tenemos tiene una explicación, una causa que lo origina. Puede ser una causa física, emocional, bioquímica… En el caso del insomnio podría ser un origen médico, como un problema a nivel hormonal.
Sin embargo, en la mayoría de las personas con dificultad para dormir no se encuentra un origen clínico. La causa de esa dificultad es un estrés mental, producido por la forma en la que filtramos nuestra realidad o el futuro que nos imaginamos.
Tener insomnio implica que tu mente no se permite entrar en un proceso de descanso. Por tanto, el mensaje que tiene el insomnio sería la respuesta a esta pregunta:
Quizá tu mente es muy perfeccionista y en tu vida no estás consiguiendo el nivel de perfección que necesitas, por lo que tu mente interpreta, a nivel inconsciente, que no mereces “tanto” descanso como en otras épocas porque te pueden criticar, echar del trabajo…
O quizá tienes un patrón de autoexigencia, según el cual te haces responsable no sólo de las cosas que haces tú, sino también de la felicidad de otros y del resultado de los proyectos en los que tú colaboras de alguna forma.
Otra opción es que te hayas preocupado siempre más por los demás que por ti, y cuando, por cualquier circunstancia, comienzas a plantearte tu vida, te das cuenta de que no sabes qué hacer. En ese caso tu mente te ordena, inconscientemente, dedicar tiempo a pensar y encontrar soluciones a esa situación de incertidumbre e insatisfacción.
Si llevas un tiempo sin poder dormir bien es que existe una incoherencia entre lo que tu mente te pide y lo que realmente tu esencia, tu parte más auténtica, necesita.
Por ello, el primer paso para resolver tu insomnio es descubrir el conflicto entre tu mente subconsciente y tu esencia. Tu mente subconsciente, que es la mayor responsable de tus decisiones, tiene unas necesidades que están basadas en lo que aprendiste en tu infancia y adolescencia. En aquellas situaciones que vivías con intensidad emocional, y que fueron determinando lo que para ti era importante y lo que necesitabas.
Sin embargo, tú eres mucho más que tu mente subconsciente y toda esa información almacenada que trata de protegerte y evitar que vuelvas a sufrir por cosas que ya sufriste en el pasado.
Te cuento mi ejemplo, por si te ayuda. Una de las etapas en las que sufrí insomnio fue cuando había aprobado una oposición y ya tenía un trabajo para toda la vida. Mi mente subconsciente me había llevado a estudiar esa oposición porque tenía una necesidad de seguridad: yo tenía la creencia, heredada, de que para vivir bien había que tener un sueldo fijo para toda la vida, recibido de una empresa estable.
Sin embargo, mi esencia necesitaba variedad. Yo sentía que quería conocer más mundo, más personas, experimentar nuevas cosas, aprender y aportar más de lo que iba a poder hacerlo desde el puesto que había conseguido. Esa incoherencia entre mi “ser” y mi “tener” me llevó a una situación en la que necesité medicarme para tratar de calmar mi mente y dormir mejor. No sabía que, a parte de los medicamentos, había algo que yo podía hacer. Cuando resolví esa incoherencia fue cuando mi mente se permitió descansar y mi salud y mi vida comenzaron a mejorar.
Ahora te animo a que dediques unos minutos a un autoconocimiento. Tanto si tienes insomnio ahora, como si duermes bien, pero has tenido alguna época con dificultad para dormir, te invito a que reflexiones sobre estos tres aspectos:
Quizá para que hagas más cosas, pienses más estrategias… para cumplir con las expectativas de otros. O quizá para encontrar una solución a algo que te da miedo que ocurra. O tal vez para que encuentres la forma de hacer justicia y poder así expresar esa rabia que sientes.
Analiza cuántos “tengo que”, “debería…”, “me encantaría, pero…” utilizas en tu día a día.
Recuerda que siempre puedes cambiar aquello que te hace daño. Si no se puede cambiar la situación, sí se puede cambiar la forma en que interpretas esa situación y la respuesta que das ante ella. Haz un listado de los pasos podrías dar para ir ganando más coherencia entre tu parte más racional y tu parte más auténtica, más emocional.
Y ahora, te dejo que escuches el podcast y, si te apetece, nos compartas qué te ha aportado, si te ha gustado, y si te apetece que hable de algún tema en concreto. Y no puedo dejar de recordarte que si tienes una mente que no te deja vivir, nada mejor que leer mi libro Mente, ¡déjame vivir!, donde encontrarás todo lo que necesitas para fortalecer una mentalidad saludable que te ayude a sentirte mejor y mejorar tu calidad de vida. (Saldrá a la venta de nuevo el 1 de octubre, en Amazon y en las grandes librerías de España).
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Artículo originalmente escrito en: https://www.eduardollamazares.com/como-superar-el-insomnio/