Si cuando entras en una estancia, las personas que están dentro se callan, te miran, y tu interpretas que es porque estaban hablando de ti, entonces eres altamente susceptible.
Si cuando alguien te gasta una broma, te ofendes y reaccionas de forma defensiva, entonces eres altamente susceptible.
Si en tu entorno laboral algún compañero hace un comentario negativo de tu trabajo y crees que lo ha hecho para dejarte mal ante otros compañeros o tu jefe, entonces eres altamente susceptible.
Si esperas que tu pareja haga algo, que luego no hace, y te enfadas porque crees que no te quiere o no tiene en cuenta tus sentimientos, entonces eres altamente susceptible.
Si te has visto reflejado en la mayoría de estos ejemplos y además eres una Persona Altamente Sensible, entonces necesitas trabajar una de las partes menos positivas del rasgo, la baja autoestima.
Las PAS pasamos nuestra niñez oyendo comentarios como “qué sensible eres”, “todo te lo tomas a la tremenda”, “qué exagerad@, no es para tanto”, “siempre estás llorando”… la mayoría de ellos con cierto tono despectivo. Como consecuencia, crecemos con la idea de que tenemos algo raro, algo malo que necesitamos corregir. No sabemos lo que es, pero necesitamos protegernos de los demás, para que no nos hagan daño sus comentarios o comportamientos. Y vamos desarrollando una actitud defensiva. Si necesitamos defendernos es porque creemos que nos están atacando. Esto es la alta susceptibilidad, pensar que los demás quieren hacernos daño, incomodarnos, molestarnos… Siento decirlo bruscamente, pero no eres el ombligo del mundo, las personas que nos cruzamos no están pendientes de nosotros de esa manera. Somos nosotros, cuando tenemos esa susceptibilidad, los que estamos pendientes de las acciones y comentarios de ellos, con una alerta permanente ante esos posibles ataques. ¡Cuánta energía desperdiciada observando e interpretando erróneamente a las personas que nos rodean! ¿Y si empeñaras esa energía en mejorar tu autoestima y construir relaciones positivas?.
Trabajar el concepto que tienes de ti mism@, valorar más las cualidades que posees, reforzar tus méritos, aceptar tu alta sensibilidad…a medida que vayas trabajando todas estas cosas, te darás cuenta de que tu susceptibilidad y esa actitud defensiva que te caracteriza, irá minimizándose. Podrás dejar de estar alerta ante comentarios de los demás, no te ofenderás continuamente, tendrás relaciones mucho más constructivas y duraderas.
Si estás leyendo este artículo es porque quieres modificar esa susceptibilidad, así que, mientras trabajas en reforzar tu autoestima, te dejo unos tips para que puedas reducir tu alta susceptibilidad:
Administrador says:
¡Muchas gracias por tu artículo Raquel! Que razón tienes, cada vez estoy oyendo más y más hablar de la susceptibilidad.. creo que es algo que nos define muchísimo a los PAS. Un abrazo!