
En nuestro afán de ayudar a los demás, tenemos tendencia a estar al servicio del otro y a ignorar nuestras necesidades, colocándonos en el último lugar.
Pero es necesario preguntarse ¿Dónde acabo yo y dónde empieza el otro?
En las relaciones sociales hay que aprender a cuidarse, investigar límites y mantenerlos. Sé que no es fácil, saber poner límites es un arte y a las personas altamente sensibles nos cuesta mucho más que a los demás.
Lo primero que hay que definir es nuestro propio espacio personal que queremos respetar: No se trata sólo de un espacio físico, sino también emocional. Esto incluye también nuestro tiempo y energía ¿Hasta dónde queremos llegar, hasta dónde queremos dar?
Una vez que hayamos definido nuestros límites es hora de comunicarlos a los demás. Puede que al principio se sorprendan (por que no están acostumbrados), pero se acostumbrarán. Es importante que los límites queden claros. (Por ejemplo, decirle a tus compañeros de trabajo que puedes echarles una mano cuando lo necesiten una vez que hayas terminado con lo tuyo, pero sólo hasta que a las 17:00 porque es cuando tienes que marcharte). Es importante ser clara a la hora de comunicar tus límites.
Y otra parte importante e igualmente difícil es mantener los límites. Una vez los has definido y comunicado, ahora es clave mantenerlos para que se tomen en serio tus palabras y todos vayan amoldándose a esta nueva realidad.
Debes saber que siempre tienes opciones, no es obligatorio para ti ceder siempre.
Artículo originalmente escrito en: https://www.positivasensibilidad.com/la-importancia-de-poner-limites-en-nuestras-relaciones-sociales/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=la-importancia-de-poner-limites-en-nuestras-relaciones-sociales


